Galicia
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Investigan los posibles malos tratos de una coruñesa a su padre, de 92 años

El hombre llamó al nieto de su compañera en el geriátrico para anunciarle que su hija «lo iba a matar»
e. mouzo a coruña / la voz
23/02/2012 01:31:09

La Policía Nacional de A Coruña investiga los posibles malos tratos de una mujer a su padre, C. R., de 92 años. Estos supuestos daños físicos salieron a la luz ayer, cuando el hombre llamó a David, el nieto de su compañera -que se encuentra en un geriátrico-, para anunciarle que su hija le había pegado en su casa de la calle José María Hernán Sáez: «Me dijo que lo sacara de allí, que la hija lo iba a matar», contó David, que avisó a la policía.
Los agentes llamaron a la hija para que le abriese la puerta del piso del hombre, «pero no quiso saber nada del asunto», indicó David. Tuvieron que ser los bomberos de A Coruña los que franquearon la puerta accediendo al piso por una ventana. En el interior encontraron al hombre, solo y acostado en una cama: «Balbuceaba y no se podía levantar», dijeron los bomberos.
La policía accedió a la casa, así como un médico del 061. David los acompañó. C. R. «tenía partes de la espalda sin piel, como de recibir latigazos, un derrame en un ojo y varios golpes en la cabeza», señaló David. También dijo que el hombre estaba «muy descuidado, sucio... y era un fanático del aseo personal».
Algunos conocidos del afectado señalaron que su hija «nunca lo había tratado bien». Y el problema se agudizó cuando el hombre quedó viudo, hace unos 18 años, «y empezó una relación con otra mujer». Las diferencias llegaron a tal punto que C. R. «le había sacado las llaves de la casa», recordaron.

«Rogaba que no le pegase»
El hombre ingresó en un geriátrico, junto con su pareja, el pasado mes de julio. Pero una neumonía le obligó a ingresar, hace unos quince días, en el Hospital A Coruña. Fue entonces cuando su hija lo llevó para su domicilio: «Diariamente le gritaba, le decía que lo iba a matar. El le rogaba que no le pegase», dijeron varios conocidos. Y ayer tuvieron que volver a llevarlo, malherido, al centro médico.