Dos ladrones del piso de una anciana olvidan su gorro y la policía les pilla por su ADN
El fiscal pide 5 años de cárcel para dos hermanos lusos22/02/2012 01:26:19
Dos hermanos portugueses serán juzgados hoy como supuestos autores de un atraco a una anciana de Vigo a la que golpearon y le colocaron una navaja de afeitar y una tenaza en el cuello para robarle sus joyas y sonsacarle el número secreto de su tarjeta de crédito. Ya fuera, retiraron 200 euros de un cajero automático.
El golpe les habría salido bien de no haber sido porque uno de los asaltantes, que actuaron enmascarados, olvidó su gorro o pasamontañas, en el escenario del atraco. La policía solo tuvo que extraer ADN de la prenda para identificar al sospechoso.
La Fiscalía pedirá hoy cinco años de cárcel para cada hermano en un juicio que se celebra en el juzgado de lo Penal número 2 de Vigo. Ambos vendrán escoltados desde la cárcel de A Lama, donde están en prisión provisional.
Tenaza y navaja de afeitar
El robo con violencia y lesiones ocurrió en el 2011 durante la noche en una vivienda unifamiliar de una parroquia rural de Vigo. La dueña dormía en la primera planta cuando se despertó a acusa de unos ruidos que unos intrusos provocaban en el bajo, que estaba abandonado y ruinoso. Los asaltantes habían entrado por una ventana, sin forzarla, y, al verse descubiertos, subieron hasta la habitación y capturaron a la dueña.
Según la Fiscalía, los supuestos asaltantes, que iban ocultaban su rostro con un gorro y un pasamontañas, arrastraron a la víctima por el suelo, la agarraron y la abofetearon para intimidarla y sonsacarle dónde tenía sus objetos de valor. La amenazaron con una tenaza y una navaja de afeitar que le pusieron al cuello y le obligaron a que les revelase el pin de su tarjeta o, de lo contrario, lo pasaría mal. Una vez obtenida la información, le desvalijaron el joyero y huyeron con su tarjeta de crédito. Al salir, con las prisas, uno de los encapuchados perdió su gorro en el escenario del asalto.
Tarjeta de crédito
Luego, usaron la tarjeta para retirar 200 euros del cajero automático. Lo intentaron tres veces pero algo salió mal y el dispensador se tragó la tarjeta. Más tarde, vendieron las joyas en un negocio de compraventa de oro que valoró las piezas en 700 euros. Un vendedor dejó su nombre, pista que siguió la policía.
Otra pista fue el gorro que un encapuchado olvidó en la casa. Los agentes extrajeron restos de pelo y células, que sirvieron para testar el ADN de un hermano.
La Fiscalía recalca que uno de ellos es reincidente. Además del robo con violencia con instrumento peligroso, pide castigo por una falta de lesiones.
En enero, un atracador que entró por una ventana, golpeó y desvalijó a una octogenaria de Coia cuando dormía fue condenado a 7 años de cárcel.